LAS XIV JORNADAS BINACIONALES DE LITERATURA...
En San Luis Río Colorado, del 20 al 23 de abril, asistimos con gusto a una cita que año con año nos convoca a compartir textos con los camaradas de todas partes empeñados en la palabra. Gustavo Sainz, siempre puntual, nos regaló tres capítulos de la novela “El juego de las sensaciones elementales” que aparecerá próximamente bajo el sello de Alianza Editorial, después de ser rechazada por Alfaguara con el argumento de que “ya no vende Gustavo Sainz. Se trata de una novela a dos voces, donde un capítulo lo escribe Eduardo Mejía y otro Gustavo. El tema es la reconstrucción de lo que pasaba en una oficina editorial y sus personajes son ahora escritores famosos. En su lectura, el autor de Gazapo sigue evidenciando el Placer de contar y la tendencia de la novela experimental que lo caracteriza. En las jornadas también se escucharon las voces nuevas como la de Oscar Franco y Gabriel Valtierra, este último está cocinando una novela “El primer empleo”, que presenta agilidad y frescuras narrativas. Ismael Serna, Omar Bravo, Alejandra Peart, Edgar Murillo, Franco Félix, Raquel Fragoso, entre otros. Algunos de estos jóvenes poetas marcaron la nota disonante en las jornadas por sus comportamientos en las mesas. Hubo algunas presentaciones que abrieron la polémica, como el texto de Ignacio Mondaca sobre los narcocorridos y una novela de narcotraficantes, de un compa de la frontera. La cereza del pastel, o sea el chuqui, lo puso en las jornadas la mesa redonda donde estuvieron Edgar gallardo, Rubén Sandoval y Gustavo Sainz. El moderador fue uno de los organizadores, Rubén meneses, quien abrió el tema sobre “Literatura de provincia”, obviamente se habló de los diversos apoyos con que cuentan actualmente los escritores para llegar a publicar, de las becas y los concursos. Se destacó que hay muchas formas de llegar a publicar, pero lo que le falta a los escritores regionales es calidad. Se dijo que mientras los escritores sigan creyendo que la fama se puede alcanzar en quince minutos, sus están condenadas al olvido, junto con sus autores. Así que, mis chavos, vale más que le pongamos a la chamba, aunque tengamos que realizar la chamba diaria para ganar la papa, hay que entregarle a nuestra obra lo que ella pide, si no vale más que vayamos pensando en otra actividad, ¿Cómo la ven?. Esteban Domínguez, te saluda.